Porque es una creación de Dios. Porque el hombre forma parte de ella, y como único ser racional debe cuidarla. Porque si la naturaleza está mal, el hombre también lo está. Porque es fuente de recursos que sirven a los propósitos humanos. porque es fuente de toda vida, no solo de nosotros tambien del resto de los seres vivos por ello todos nosotros debemos tomar conciencia, reflexionar de nuestros actos. Como todos en este mundo tenemos nuestros caprichos, nuestros gustos, nuestras distracciones, no es de extrañar que los santos también tengan sus entretenimientos, aunque parezca a primera vista que esas almas tan especiales han de estar muy por encima de las cosas de la tierra para vivir sólo de las del cielo. Y esto le ocurría a Santa Sofía Barat, que sentía una afición enorme a cuidar los pájaros y las flores. No todos lo llevaban a bien, y un día se le preguntó, casi de mal humor:: - Oiga, ¿pero cómo una mujer como usted, con tantas cosas importantes en la cabeza, se entretiene en cuidar a los animalitos hambrientos y abandonados? ¿No le parece que eso es cosa de chiquillos, algo muy infantil? ¿Y por qué ha de perder tanto tiempo con las plantas y las flores? Déjelas que crezcan por su cuenta en el jardín... Sofía sonreía, no hacía ningún caso, y seguía siempre en las mismas. Hasta que una vez respondió: - Sí, ya lo sé; pero tengo por norma hacer felices a esas criaturitas de Dios que son los animalitos. Y en cuanto a las plantas y las flores, ¡Dios las ha hecho tan hermosas! ¿Por qué nosotros les vamos a cortar la vida, con lo espléndidas que son, para que se sequen y echarlas después al fuego?... Le damos plenamente la razón a esta Santa, gran educadora de la juventud. ¡El bien que se haría al mundo si se imitaran ejemplos como éste!
No hay comentarios:
Publicar un comentario